Siguiendo con la línea de pensamiento de David Gelernter, profesor de Ciencias de la Computación en Yale, quién afirma que el estado habitual de los usuarios de informática es el de frustración, quiero acercar algunos consejos para que usted, estimado lector, no fracase en el intento de frustrarse usando una pc u otro dispositivo electrónico digital cualquiera. Aquí van, preste atención:

  • Odie a las computadoras, aunque su trabajo y su sustento dependa de ellas.
  • Tenga presente en todo momento que el problema siempre está en la computadora, no en usted. Por supuesto, usted nunca se olvidaría de enchufar el monitor, por ejemplo, o de ajustarle los controles del brillo.
  • No lea ningun cartel que aparezca en la pantalla. No importa que esté en rojo furioso: para frustrarse como corresponde no hay nada mejor que ignorarlos. Los carteles nunca se leen.
  • Si por error, casualidad o curiosidad llegara a leerlos, siempre recuerde que es imposible entenderlos porque están escritos por programadores. ¿Quién sería capaz de descifrar mensajes crípticos del estilo “Desea guardar los cambios antes de cerrar”? ¿Acaso se volvieron locos?
  • Siempre recuerde que usted no es capaz de resolver ningun problema relacionado con computadoras. ¿Esa luz, la del cartucho, titila? No es mi problema.
  • No vaya a dejar de comer galletitas mientras tipea. Recuerde que lasExpress son las mejores, porque hacen buenas migas con el teclado.
  • Siempre deje los clips entre las teclas. ¿Y si después no los encuentra?
  • Si el mouse no funciona, golpéelo. Es todo lo que usted puede hacer, que no es técnico. Los científicos en los laboratorios los inyectan, los injertan, los vacunan. A los ratones, digo. Que usted lo golpee, ¿qué puede pasar?
  • Jamás, ni se le ocurra, vaya a tomar un curso o leer un libro o manual. Eso es para los fanáticos.
  • Siempre que tenga una pregunta o duda, ni siquiera intente resolverla por usted mismo. Siempre habrá un sobrinito, un hijo o técnico amigo a mano.

Estas son algunos consejos pero no dudo de que a usted, cuando de frustrarse se trate, se le ocurrirán ideas mucho mejores que estas.