jueves, 30 de septiembre de 2010

Mentir está mal... (carta abierta al Sr Macri, al Sr. Rodríguez Larreta y al Sr. Bullrich)


En el marco del paro de 48hs. que hacemos los docentes porteños en reclamo de un aumento digno de salarios, quiero compartir esta carta abierta de un excelente docente como Miguel.
GC


Mentir está mal... (carta abierta al Sr Macri, al Sr. Rodríguez Larreta y al Sr. Bullrich)

Mentir está mal, mentir es malo, de chiquito me enseñaron que mentir no era ninguna solución. “la mentira tiene patas cortas”, me decía mi mamá, y yo me imaginaba un animal extraño, la mentira, con cuatro extremidades breves, corriendo de aquí para allá… Crecí rodeado de mentiras, con gobiernos militares que mintieron de la forma más cruel, sangrienta y perversa; con mentiras que gritaban verdades pero que nadie prefería revisar…
Mentir está mal, me decía el capellán de mi escuela, “no mentirás”, era uno de los mandamientos que Dios le legó a Moisés en sus tablas…
Y abreviando entre muchas verdades y mentiras que han pasado por mi vida, llegué hasta aquí, con una elección de carrera por vocación (la docencia), con mis alumnos a quienes quiero y les deseo lo mejor, y con una educación pública dirigida desde la mentira…
Si, Señor Macri, Señor Rodríguez Larreta, Sr. Bullrich, Sr. Max y tantos señores más, ustedes son mentirosos, es la pura verdad. Y les pido que no se ofendan ahora por lo que les digo, sigan leyendo (si leen esto alguna vez) y después tendrán la oportunidad de elegir ofenderse o no. Yo prefiero, y considero pertinente, que la sensación que ustedes deberían sentir es por un lado, la vergüenza, y por otro la preocupación. Nada más lejos que la ofensa.

Porque debería darles vergüenza saber que en el distrito más rico del país, hay escuelas en donde la carga de los matafuegos está por caducar; en donde hay escuelas en las que no se realizó ninguna fumigación desde el año 2008; en donde hay escuelas en donde los chicos, los jóvenes, los adolescentes, los padres de esos alumnos y los docentes, corremos el riesgo de contagiarnos de Dengue porque los equipos del ministerio de educación rompen un caño para arreglarlo y se van sin arreglarlo y con un pozo llenito de agua fresca, limpia y muy quietita, ideal para que el Aedes aegyptii (si, va con dos i al final) hembra ponga los huevos que quiera, porque como no se fumiga desde hace dos años, ustedes pueden encontrar los mosquitos que se les ocurra…
Y deberían sentir vergüenza, cuando les prometieron a los alumnos y a los padres de los alumnos, reparaciones en tiempo y forma de los edificios escolares, cuando en realidad estaban mintiendo y postergando las mismas hasta que… (¿se prenda fuego una escuela y haya un cromañón educativo, porque los matafuegos tienen la carga vencida, o haya casos de Dengue hemorrágico en la población infantil de la zonas olvidadas por la gestión?). Y si, no se ofendan, pero son mentirosos… todos ustedes...
Y -, como les decía al comienza de este texto- también deberían sentirse preocupados, no ofendidos… Preocupados porque los reclamos docentes no son, como ustedes quieren hacer ver, el boca-river político: contra Macri o a favor de Kirchner. No, no no… Nosotros los docentes no reclamamos para que uno u otro gane la pulseada… eso es lo que desde la gestión que ustedes dirigen quieren que la gente crea (¿ven, que son mentirosos?), nuestro reclamo es mucho más sencillo, es como el reclamo de cualquier persona que está trabajando. Porque, seguramente a cualquier trabajador le gusta cobrar su sueldo al mes de empezar a trabajar, pero a nosotros ustedes nos pagan a los cuatro o más meses de atraso. Eso sí, nos pagan todo lo que nos deben, pero siempre (¡cosa seria!) la gente necesita pagar gas, luz, teléfono, comprar comida, mes a mes, no cada cuatro o seis meses, no?…
Y seguramente a cualquier trabajador (supongo que a ustedes también) les gusta que el empleador les deposite en tiempo y forma los aportes jubilatorios, cobre cuando corresponde y como debería corresponder, el salario familiar, pueda trabajar en lugares con matafuegos cargados al día, con ascensores habilitados y revisados, con techos sin mampostería voladora (¡la gravedad se ha convertido en un enemigo formidable de esta gestión!). Por eso deberían estar preocupados, porque instauraron un enfrentamiento que fácilmente podrían haber evitado e, incluso, hubieran quedado casi como próceres, contando con los fondos suficientes para arreglar los problemas escolares, cuidando a los chicos y a los docentes, mejorando la educación pública (¿cuántas veces, Sr Macri y Sr. Rodríguez Larreta lo prometieron antes de asumir? ¿Ven que son mentirosos?). Y entonces, sumando un sentimiento, el de vergüenza, y el otro, el de preocupación, deberían darse cuenta que hagan lo hagan, ya perdieron: perdieron votantes, perdieron autoridad, perdieron credibilidad, perdieron el respeto, perdieron el momento de ser una fuerza que reviviera la política argentina con decencia, austeridad, preparación y presencia… Fíjense todo lo que se les fue de las manos por ser mentirosos…
Ya me lo decía mi mama, desde chiquitito: “ si mentís seguido, te vas a creer las mentiras, y nadie te va querer más…”

José Miguel Palma / Docente porteño 
orgulloso de sus Alumnos y de sus Escuelas

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Gustavo